DESEAMOS LA PAZ
(Traducido del italiano por Hugo Alloa)

El
viento recoge las voces de los niños
y las
esparce entre ramas y hojas
de
viejos árboles, con grandes raíces,
que
saben escuchar lo que dices,
y
luego lo cuentan a lo más profundo
del Corazón, en el centro del mundo.

La
sonrisa del niño llena al Corazón de amor
y en
el prado tan pronto se abre una flor.
Si un
niño es feliz, el Corazón se pone contento
y
nacen mariposas que danzan al viento.
Pero,
a veces, las risas se tornan en llanto
las
lágrimas caen cual pesado manto
sobre
la Tierra que tiembla, aterida,
al
ver a la muerte fundirse con la vida.
Osetia,
Israel, Irak, Palestina...
entre
bombas y fusiles la muerte camina,
llevándose
consigo chechenos, afganos,
y ¡cuántos
niños africanos!

Bombardean,
disparan y hablan de paz,
y
al Corazón del mundo esto le duele:
«Si
de odio y violencia llenáis la Tierra,
no
mintáis: eso se llama guerra.
La
paz es sonreir, darse la mano,
dormir
en calma, mirar hacia un punto lejano
y
allá lejos, ver en el cielo lleno de amores
del
arco iris los sietes colores.

Que
tan solo cunda el deseo de amar,
que
el viento sonría y así pueda llevar
a los
viejos árboles y a sus viejas raíces
las voces y los sueños de los niños felices.»
Elio Giacone
