GANA  DE  PAZ

 

Las voces de los críos el viento recoge

y luego las desparrama entre las ramas y las hojas

de árboles antiguos, con grandes raíces

qué saben escuchar las cosas que dices

por luego contarle, abajo... abajo... en la profundidad

al Corazón que golpea al centro del mundo.

 

Si un crío sonríe, también sonríe el Corazón

y he aquí brotar en un prado una bonita flor.

Si un crío es feliz, el Corazón está contento

y nascon mariposas que danzan con el viento.

 

Pero, a veces, las risas se convierten en llantos:

las lágrimas bajan, calientes y pesados,

colpiscon la Tierra que tiembla, asustada,

viendo la muerte mezclarse a la vida.

Ossezia, Israel, Irak, Palestina...

entre bombas y fusiles la muerte camina,

llevando consigo ceceni, afghani

¡y muchos, muchos críos africanos!

Bombardean, disparan y parlan de paz,

al Corazón del mundo ‘está cosa no gusta:

"Si de odio y violencia llenadas la Tierra,

no seáis mentirosos: ¡llámala guerra!

La paz es sonreír, apretarse las manos,

dormir tranquilos, mirar lejano

y en el fondo ver, en el cielo sereno,

los siete colores del arcoiris.

Solamente si esparces la gana de querer

el viento sonríe y puede llevar entonces

a los árboles antiguos y a sus raíces

¡las voces y los sueños de críos felices!"

                                             Elio Giacone