MESEAMOS LAPIZANDO

Se recortan tantas papeletas cuantos son los jugadores multiplicados por dos y se escribe an cada papeleta el nombre de un objeto distinto. Cada jugador toma dos papeletas, escribe en un folio los nombres de objeto que se encuetra en ellas, inventa dos verbos imaginarios, los escribe en el folio y añade al lado la correspondiente definición (igualmente imaginaria). Hecho esto, trata de relacionar los dos verbos entre sí y explica (siempre en el folio) la acción que se deriva. Pongamos un ejemplo. Partiendo de los nombres mesa y lápiz, los verbos (y las relativas definiciones) pueden ser mesear (hacer una cosa lisa como una mesa) y lapizar (realizar una acción que puede ser borrada). Los dos verbos, unidos entre sí, pueden dar vida a la expresión: «Meseamos lapizando». La explicación de la acción que se deriva de esto puede ser: «Alisamos un folio pasando una mano por encima de él, dispuestos a doblarlo de nuevo con la otra mano». A juicio inapelable del conductor, se concede un punto a los tres jugadores que logren armonizar mejor los dos verbos que han inventado, ofreciendo una explicación fantasiosa para la relación derivada. Se mezclan otra vez las papeletas y vuelven a distribuirse, continuando de la misma manera otros diez minutos. Vence el jugador que concluye el juego con la puntuación más alta.