
Entre los cientos de especies de dinosaurios que pululaban por la tierra, hay cuatro que llaman la atención de los hombres de ciencia por su alimentación. El emanobos únicamente comía ananás y caminaba cientos de kilómetros al día para encontrarlos maduros. El orisaropo prefería los avocados. El ágil bucinitopo treèaba por los árboles en busca de plátanos, mientras que el pequeño comoritón se alimentava exclusivamente de grosellas. Ninguna de estas cuatro especies duró mucho: realmente la vida es más facil para quien come de todo.
Jugadores
– Los que se quiera.
Cosas
necesarias – Papel y lápiz
para todos.
Preparación
– Ninguna.
Reglas
– Los jugadores tienen cinco minutos para escribir el mayor número posible de
palabras ananás. Se trata de vocablos formados por un número
par de letras no inferior a cuatro, que empiecen por vocal seguida de
consonante, seguida a su vez de vocal, etcétera, hasta terminar en consonante.
Un punto al que escribe el mayor número de palabras, otro al que escribe la
palabra más larga y otro al que tiene más palabras no utilizadas por los demás.
Una vez alimentado el emanobos, hay que contentar al orisaropo, buscando esta
vez palabras avocado, formadas por un número impar de letras no inferior
a cinco, que empiecen por vocal. También aqui alternan vocales y consonantes,
por lo que la última será una vocal. Cinco minutos de tiempo, e idénticos
criterios para asignar los puntos. Otros cinco minutos se dedicarán al
bucinitopo con vocablos banana (número de letras par no inferior a seis,
alternandos consonantes y vocales, consonante inicial y vocal final). Por último,
para alimentar al comoritón con palabras grosella, número impar de
letras no inferior a siete, empezando por consonante y acabando en vocal.
Gana
– El jugador que acaba con mejor puntuación.