G-5, M-9

El conocido paleontólogo «Hueso Duro» trajo consigo, de su última expedición cientifica, el esqueleto de un ranforinco, uno de los primeros reptiles que aprendierona volar y se adueñaron del espacio aéreo. Acaba de explicar a sus alumnos cómo reconstruir el esqueleto del ranforinco.

JugadoresDe veinte a treinta, a las órdenes de un director con buena capacidad de atención.

Cosas necesariasSesenta cartulinas del tamaño de medio naipe. Una pizarra. Un rotulador.

PreparaciónEl director escribe en la pizarra, por orden alfabético, las letras de una frase que tendrán que averiguar los jugadores. Después, escribe, en una serie de cartulinas, esas mismas letras con un número al lado, que indica su lugar en la frase; en otra serie de cartulinas sólo escribe las letras, sin números. Mezcla las cartulinas de la primera serie (las letras con números) y la distribuye, una por persona, a los jugadores, guardando las que sobren. La otra serie de cartulinas se esparce por el suelo boca abajo, de modo que sea imposible ver la letra que contienen.

Reglas Uno tras otro, los jugadores dicen la letra que les ha correspondido y el número que la acompaña, y procura recordar las de sus compañeros. El único que oculta el contenido de las suyas es el director. Se trata de averiguar, por eliminación, las letras que guarda el director. Se saca a suerte un número; quien lo tiene comienza el juego. Recoge una letra del suelo y dice el nome del compañero que, según él, ha recibido esa letra. Si acierta, la escribe en la pizarra en el lugar de la frase que le corresponde. El jugador recoge otra letra, y así sucesivamente. Si no acierta, se saca a suerte otro número. El jugador que lo tiene intenta buscar la letra que el otro no ha encontrado. Se sigue así, recogiendo cada vez nuevas letras o sacando a suerte nuevos números.

GanaEl jugador que primero forma la frase.