NEPTUNO

Neptuno - ¿quién lo ignora? – además de un importante planeta de nuestro sistema solar, es el indiscutible rey de los mares. Con su larga cabellera de color alga y un cetro en forma de tridente en la mano derecha, se pasea por los mares en su enorme carro con forma de concha, arrastrado por cuatro espléndidos hipocampos. Al mando del carro (cuando el rey no decide ir él solo por ahi) va con frecuencia un gran pulpo, que desempeña el doble papel de cochero y guardaespaldas del rey. Cada ciento trece días Neptuno cambia de cochero, de carro y de caballos, sustituyéndolos por los vencedores del Gran Concurso, increíble carrera en la que participan los mejores hipocampos y los más expertos pólipos, llegados de todos los mares de la tierra.

Jugadores – Dos o más equipos de cinco miembros: cuatro hipocampos y un pólipo cochero. Un director de juego.

Cosas necesarias – Para cada equipo: una cubierta de rueda de coche (el carro) y dos resistentes sogas de cuatro metros de longitud. Dos sillas (los escollos a cuyo alrededor tiene lugar el Gran Concurso).

Preparación – Se ponen dos sillas a cuarenta metros de distancia entre una y otra, delimitando así el terreno de juego. Cada equipo prepara su carro atando las dos cuerdas a la cubierta. El pólipo cochero se sienta en la cubierta, mientras que los cuatros hipocampos agarran las cuerdas y se disponen a tirar del carro.

Reglas – Cuando el director dé la orden de comenzar, las tripulaciones salen corriendo y dan, lo más rápidamente que puedan, cinco vueltas del campo, yendo siempre por el lado exterior de las dos sillas escollo. El pólipo cochero puede sujetar los carros adversarios para frenar su marcha, o derribar a sus conductores; pero no puede obstaculizar a los hipocampos que los arrastran. Si un cochero se cae del carro, sus hipocampos se paran y lo esperan antes de seguir adelante. Cualquier irregularidad la castigará Neptuno con una parada forzosa de cinco a viente segundos.

Gana – La tripulación que antes termina la quinta vuelta.