LO DICHO, DICHO ESTÁ
Cada jugador escoge una palabra de al menos seis letras y la comunica con gran
secreto al conductor. Dado el «¡Adelante!», el primer jugador empieza a contar,
lentamente, una historia de su invención. Si durante la historia nombra una
palabra escogida por un compañero, este último levanta la mano y recibe un
punto, sin que la palabra sea desvelada a los otros (continúan conociéndola
solamente quien la ha escogido y el conductor). El que no levanta la mano cuando
es pronunciada la palabra que ha escogido, no gan ningún punto, mientras que si
la levanta a destiempo, recibe una penalización. Después de un par de minutos,
el narrador interrumpe la historia, que es proseguida por otro jugador, y así
sucesivamente. Obviamente, el narrador de turno no puede ganar puntos
pronunciando la palabra que ha escogido.