¡ABAJO LA MANZANA!

En medio
del círculo formado por los compañeros, dos jugadores se detienen uno delante
del otro y sostienen una manzana en equilibrio entre sus dos frentes. Dado el adelante,
con un movimiento en perfecta sincronía y sin tocar en modo alguno con las manos,
deben procurar conseguir que la manzana descienda hasta dejarla colocada entre
sus dos rodillas derechas. Si la manzana cae a tierra o si es tocada con las
manos, los jugadores pueden repetir el juego desde el principio otras dos veces
y después quedan eliminados. El juego se repite con parejas siempre distintas.
La victoria es para los jugadores que consigan su objetivo en menos tiempo.