EL CALEIDOSCOPIO

         

Los jugadores se colocan sobre una única linea, uno junto al otro, frente al conductor. Deben imaginar que son espejos que reflejan con prontitud y precisión los movimientos del que está delante. El conductor inicia el juego con gestos amplios y lentos, que los jugadores deben imitar sin vacilación. Quien se equivoca, da tres pasos hacia atrás y continúa el juego sin retroceder más en el caso de nuevos errores. (Es conveniente no eliminar a quien se equivoca, sino hacer que prosiga el juego sobre una segunda raya, porque quien se equivoca es precisamente el que tiene mayor necesidad de jugar.) Pero, a media que el juego avanza, los gestos del conductor son cada vez más complejos y veloces, hasta que en la primera línea sólo queda un jugador, que es el vencedor.