¡SALTA, SALTA, SALTAMONTES!

Materiales: veinte latas vacías (más algunas de reserva).

Se esparcen las veinte latas por la estancia. Los jugadores, por turno, giran de acá para allá, saltando sobre una sola pierna. Cada vez que llegan a una lata deben intentar derribarla, golpeándola con el pie sobre el que están saltando. Quien apoya el otro pie en tierra, queda eliminado. Quien estropea una lata, pisándola, queda eliminado. Dos minutos de tiempo para derribar el mayor número posible de latas. Cuando el primer jugador ha terminado su prueba (porque han pasado los dos minutos o porque ha sido eliminado), el conductor comprueba cuántas latas han sido derribadas, vuelve a ponerla de pie (sustituyendo eventualmente la estropeada) y da el “¡Adelante!” al jugador sucesivo. Vence el que logra derribar más latas antes de ser eliminado por un error cometido o porque se ha agotado el tiempo.