DOCE SEGUNDOS

 

Batiendo palmas con las manos, el conductor mide los segundos que pasan, y los jugadores intentan, mentalmente, seguir su ritmo. Después de un par de minutos, el conductor deja de batir palmas y los jugadores se pasan del uno al otro un objeto, que cada uno de ellos debe tener en las manos durante doce segundos exactos. Naturalmente, al hacer esto uno puede ayudarse con el ritmo tomado anteriormente. El conductor controla la medición del tempo realizada por cada jugador y asigna la victoria a quien ha seguido el ritmo justo con mayor precisión.